EFEMÉRIDES SANCASIMIREÑAS
viernes, 25 de marzo de 2016
Dile que
se venga en mi caballo
“Yo tenía un caballo blanco,
que lo llamaba Paloma,
lo ensillo por la mañana
y voy a misa en Barcelona”
Cantabonito
(Cantante popular sancasimireño de principios del siglo XX)
Panchito Garnica siempre fue reconocido
en San Casimiro por sus salidas jocosas. Un día cualquiera amaneció con la
triste novedad de que su caballo preferido había sido fulminado por el veneno
de una cascabel. El hombre estaba desconsolado, había perdido la jovialidad y
no hacía otra cosa que hablar de lo amarga de su pena, incluso había
despreciado una invitación a las fiestas de Camatagua pues no tenía cabeza para
más nada que su amado corcel. Dio la coincidencia por aquellos días falleció
uno de los hombres más respetables del pueblo y toda la gente se congregó en el
velorio
Avanzaba la noche entre
rosarios, chocolate espeso, café bien cargado y una que otra copita de
aguardiente como todo velorio que se respete. Pasada la media noche, llegó al
velorio un hijo del difunto que había hecho el viaje desde Ocumare del Tuy al
conocer la noticia. Este era conocido por sus pretendidas dotes de espiritista
y se le consideraba como un “animal extraño” en la familia. Con paso
entrecortado caminó hasta el centro del salón y sacudiéndose aún el polvo del
camino se dirigió solemnemente a los presentes:
-
Señores,
mi padre no está muerto. Hoy me he comunicado con él; me ha dicho que no
lloren, que se encuentra en un viaje y muy pronto estará de regreso.
Panchito Garnica, que había
escuchado con atención desde un extremo, se dirigió al recién llegado y con
ansiedad le suplicó:
-
¡Dile,
por favor, que se venga en mi caballo!
Aquel atiborrado velorio
quedó completamente solo pues hasta los deudos del difunto no pudieron resistir
la imperiosa necesidad de soltar una carcajada.
domingo, 27 de septiembre de 2015
SAN CASIMIRO ES JOROPO
La música típica de nuestro pueblo es el joropo.
Bien sea llanero o central no existe manifestación musical tan enraizada en
nuestra sangre como este maravilloso ritmo surgido de las cuerdas de un arpa
como instrumento principal.
El joropo llanero llegó a San Casimiro andando por
los polvorientos caminos reales en compañía de los arrieros que, detrás de
largas puntas de ganado, traían sus cantos, sus alegrías, sus pesares y sobre
todo la nostalgia por la tierra llana.
Por las noches se reunían a cantar y contrapuntear
para el día siguiente continuar la marcha hacia los Valles del Tuy y Caracas.
Fue una de esas jornadas, según cuenta la leyenda,
que el joropo quedó sembrado en esta tierra para siempre.
Fue aquella
noche que la sangre de José Antonio Quirpa se mezcló con nuestros ríos, regó
nuestro café, nuestros valles y nuestras montañas. Con el paso de los años cubrió los 4 puntos cardinales de esta tierra
de gracia, desde Guiripa a Cambural y de Monte Oscuro a Zuata, penetrando cada
célula de nuestro ser. ¡Afirmando sin lugar a dudas que por nuestro cuerpo se estremece
al escuchar las sonoras notas del arpa, cuatro y maracas!
Hoy nuestro pueblo vibra al compás de arpistas,
cuatristas y cantantes que han puesto en alto el gentilicio sancasimireño por
todos los rincones de Venezuela. Hoy San Casimiro es joropo, es alegría y es
tradición centenaria.
domingo, 16 de agosto de 2015
QUE NO TE TOMEN EL CHOCOLATE
¿Quien
de ustedes no se ha comido un sabroso chocolate?
¿A
quien no le han dicho cuando está en peligro de muerte: cuídate, chico que no
te quiero tomar el chocolate?
¿Y a
que morena hermosa no le han dicho: Adiós mi chocolate?
El sabroso chocolate es un producto que se obtiene a
partir del fruto del árbol del cacao y utilizado como condimento y como
ingrediente de diversas clases de dulces y bebidas. Los aztecas fueron los
primeros consumidores de cacao; lo preparaban hirviendo en agua los granos de
cacao molidos y lo mezclaban con harina de maíz, diversas especias o miel.
Los españoles, en la época de la conquista de
México, incorporaron azúcar de caña al cacao con el fin de eliminar el amargor,
e introdujeron el chocolate en España. Casi un siglo después se conoció en el
resto de Europa.
El chocolate es una valiosa
fuente de carbohidratos, grasas, proteínas, vitaminas y minerales. A menudo se
emplea como fuente de energía rápida. El chocolate con leche, al que se añade
mantequilla de cacao, es uno de los más populares. Hay distintas clases de
chocolate dependiendo de la cantidad de cacao, manteca de cacao, leche y azúcar
que contengan. En nuestro país se utiliza en tortas, bombones, galletas,
helados y como bebida en los velorios.
Así que… ¡cuídese, mi vale para no
tomarle el chocolate!
sábado, 11 de julio de 2015
Don Pedro Blanco: el Poeta Popular
Recuerdo a Don Pedro Blanco
con su sombrero y sus grandes y gruesos anteojos. Llega a mi mente y se mantiene en mi memoria por dos cosas que admiraba de él: La primera era la dedicación con que mantenía el área
verde situada en Curucutí frente a la casa de la amiga María Gil y el cariño
que le dedicaba a cada una de las plantas de ese jardín que luego de su muerte
desapareció y la segunda era su
talento a la hora de recitar sus decimas dedicadas a la Cruz de mayo en los
velorios realizados en varias partes de nuestro municipio.
Hace cierto tiempo acudí por
casualidad a la Casa de la Cultura “Don Eleazar Casado” y allí se estaba presentando un libro titulado
“Decimas de mi viejo” una publicación con la recopilación que unos hijos y
nietos orgullosos hicieron de la obra de nuestro poeta popular Don Pedro Blanco.
Este ilustre sancasimireño nació
el 2 de agosto de 1925 en Monte Oscuro. Vio la luz rodeado de las haciendas de
café y de la niebla eterna de esas montañas. Tal vez conoció las primeras
letras de la mano de la maestra Augusta Carballo de Blanco quien, en admirable
apostolado, recorría sobre una mula el camino entre San Casimiro y Monte Oscuro
para dar clases a los hijos de los peones de aquellas haciendas cafetaleras.
Fue creciendo como poeta
autodidacta y mientras más leía las cosas que llegaban a sus manos más grande
era la necesidad de escribir versos y decimas que brotaban de su inspiración y de si
talento innato. Con el pasar del tiempo se iba cultivando y perfeccionando en
el arte de construir decimas y participar en velorios de cruz, cantos de fulías
y actos culturales de San Casimiro y otras poblaciones del estado Aragua.
Construyó una familia numerosa
con la señora Teodora Bandes; y fue esa, su familia, una de sus más grandes inspiraciones dedicándole
infinidad de versos y poemas:
“Yo voy a brindar contento
en este día tan feliz
con todita mi familia
aunque no estén todos aquí”
(Décimas de mi viejo. Pág 59)
También nos dejó piezas jocosas como y
a la vez cargadas de infinita sabiduría popular:
“Mañana cuando yo muera
mi recuerdo quedará
y entonces la humanidad dirá
“tan bueno que Pedro era”
se escuchará donde quiera
la triste lamentación
en donde quiera un montón
por mi muerte sorprendidos
pero ahora que estoy vivo
nadie me ha dado ese don”
(Obra citada. Pág. 11)
Por
otro lado la presencia de Dios y todo lo relacionado con lo divino también fue
motivo de inspiración para Don Pedro:
“Los magos desde el oriente
vinieron hacia Belén
por todo Jerusalen
buscando al niño naciente
trayendo un rico presente
para aquel niño forastero
pero estuvieron primero
casa de Herodes el pervertido
a ver dónde había nacido
el hijo del carpintero”
(Obra citada.Pág. 23)
Como todo poeta que se respete, Don
Pedro no dejó de escribir a la mujer y de su inspiración salieron líneas como
la siguiente:
“Si el cielo me concediera
de tu bella boca el si
pusiera mi amor en ti
que hasta el corazón te diera
como tu me prometieras
de tu amor no ser ingrata
te tuviera como una santa
en todos tus procederes
siendo el ser que eres
como la rosa en la mata”
(Obra citada. Pág.45)
Otro motivo frecuente de inspiración
de nuestro poeta fue la madre y a esa figura, la más importante de la
humanidad, le dedicó varias decimas, glosas y poemas como el extracto que nos
permitimos resaltar a continuación:
“Me siento de lo mejor
a pesar de mi pobreza
pues cuento con una riqueza
de incalculables valores
es mi madre y sus amores
tan puro, fiel y constante
ella me quiere bastante
con humildad y solicitud
y por su vida y salud
le pido a Dios cada instante”
(Obra citada. Pág.53)
Al comienzo de esta crónica afirmamos
que nuestro poeta era asiduo cantador de decimas y fulías en los velorios de
Cruz de mayo que periódicamente se realizaban en distintos lugares del
municipio. Nos dejó versos como estos:
“Saludo a los cantadores
que alegran este velorio
y saludo al auditorio
luego a los demás señores
perdonaran los errores
que en el primer canto oyeron
quien sabe cuanto rieron
porque no soy bien versado
desen pues por saludados”
Junto con sus compañeros”
(Obra citada.Pág.69)
Pero la poesía de Don Pedro no se
queda en los contenidos que se han mostrado hasta el momento sino que se
adentra, tal vez sin proponérselo, en temas de contenido social:
“El rico no viviría
si el pobre no trabajara
porque no ve garantía
comer plata sancochada.
I
Cuando el rico quiere dar
al pobre algún suplemento
es porque miró con tiempo
con qué le puede pagar
le ofrece comida y real
como quien no aspira nada
lleva una cuenta arreglada
hasta que al fin la liquida
y triste sería su vida
si el pobre no trabajara”
(Obra citada. Pág.73)
El contenido patriótico y el amor por
la libertad de la poesía de Don Pedro se hacen presentes en la siguiente pieza:
“Es Bolívar paladín
que no es difícil fijarse
es un delirio forjarse
la “Batalla de Junín”
Sucre. Oriental al fin
su espada a cabalidad
fragua a la perpetuidad
de Ayacucho su gran nombre
donde lucharon los hombres
al grito de libertad”
(Obra citada. Pág. 81)
Como hombre de
campo, rodeado por la naturaleza y
compenetrado con ella hasta convertirse en uno solo, este tema no puede
pasar desapercibido en su poesía. Es por ello que nos dejó piezas importantes
como esta:
“En
el campo soy nacido
en
un lugar solitario
donde
la voz del canario
me
llama si estoy dormido
de
los trinos el gemido
voy
oyendo de continuo
de
la tarde el canto fino
de
los grillos y el cocuyo
y
por eso con orgullo
soy
del campo campesino”
(Obra
citada. Pág. 94)
Cuando el
ilustre poeta sancasimireño sintió el peso de los años quiso plasmarlo en sus
versos y de allí surgió:
“Sobre
mi rostro moreno
las
arrugas se han formado
mi
pelo negro ha blanqueado
mis
ojos divisan menos
de
tristeza vivo lleno
ya
mi fuerza está afocada
ya
no sirvo para nada
soy
un recuerdo de ayer
pero
así tiene que ser
todo
en el mundo se acaba”
Este sancasimireño falleció el 13 de
octubre de 1996 a la edad de 71 años.
“Cuando se me llegue el día
que yo tenga que morir
muchos iran a decir
murió el rey de la fulía
murió el hombre que tenía
mucha fama donde quiera
por eso Pedro era
para todos necesario
se escuchará ese comentario
el día que yo me muera”
Por poemas como este y por
toda su vida dedicada a realzar el folclor sancasimireño Don Pedro Blanco
merece estar al lado de poetas como Eleazar Casado y Pastor Rodríguez Manzo
como los grandes bardos de nuestro pueblo.
sábado, 7 de marzo de 2015
A toda velocidad
Una destartalada camioneta Chevrolet Apache 1958 se desplazaba
velozmente por la carretera rumbo a Valle Morín, En uno de los asientos
traseros, Lalita (mi abuela) trataba
de sobreponerse al nerviosismo ante la peligrosidad de la polvorienta vía y la
exagerada velocidad con que el chofer maniobraba la deteriorada unidad de
transporte.
Lalita se dirigía
a visitar a su hermana Josefina Marrero que vivía en Plan de Cagua, un acogedor
caserío a medio camino entre la
carretera nacional y Valle Morín. Entre
frenazos en las curvas, los pasos de quebradas y uno que otro animal atravesado
en el camino, Lalita comenzó a sentir que estallaría la aneurisma (*) en su
cuello (diagnosticada en los años cuarenta y por la cual le fijaron una pronta
y casi segura muerte, cosa que ocurrió tantos años después que por poco llega
al siglo de vida) presa de los nervios y
sintiendo que el corazón le
brotaba por la boca comenzó a gritar
desesperada:
_ ¡La vena!, i No corra, la vena! _ Repetía desesperada.
Cuando
por fin llegó a Plan de Cagua, Lalita pudo sobreponerse y bajar del veloz
vehículo mientras el chofer visiblemente preocupado le preguntó:
_ Señora, ¿Se le botó la avena?
Inmediatamente el nerviosismo cedió
paso a las hilarantes carcajadas de Lalita ante la interrogante del confundido
conductor.
(*)
Tumor sanguíneo causado por la dilatación de una arteria.
Chevrolet Apache 1958
domingo, 22 de febrero de 2015
Augusto
Osorio
Augusto Osorio era
un personaje de baja estatura y bastante anciano cuando lo conocimos. Recuerdo
que de niños le preguntábamos señalándole cualquier aviso en la pared:
¿Augusto, qué dice ahí? Y el pequeño hombre respondía, como si en realidad
estuviese leyendo, con una proclama que comenzaba:
“El General en
Jefe Eleazar López Contreras, presidente constitucional de Venezuela…”
Augusto fue por mucho tiempo empleado de Don
Rafael Vargas en La
Perseverancia y, por supuesto, artífice de muchas anécdotas
divertidas.
Cuentan
que Don Rafael lo llamaba para que le hiciera algún mandado y era necesario
llamarlo varias veces porque el joven Augusto se daba todo el postín del mundo.
Cansado de tanta demora el comerciante lo reprendió con severidad:
-
Mire,
Augusto. Cuando yo lo llame suelta lo que está haciendo y viene rápido.
Se acercaba el
tiempo de navidad y a Don Rafael le había llegado un encargo de telas de varios
colores, cintas, varias imágenes del pesebre y unas cuantas garrafas de vino.
Por supuesto que el encargado de arreglar todo en le deposito era el joven
Augusto. Nuestro personaje ya había acomodado las telas, los pesebres, las
cintas y estaba comenzando a colocar las garrafas de vino en su sitio cuando
don Rafael le pegó un grito desde la tienda. Simultáneamente con el grito se
escucho el ruido de una de las garrafas de vino quebrarse contra el suelo.
Cuando el bravo comerciante fue a reprenderlo, Augusto se defendió:
-
Usté
me dijo que cuando me llamara soltara lo que estuviera haciendo y eso fue lo
que hice.
Mi primo Chicho
Marrero es el hijo de mi tío “Mon” Marrero y de Josefina Vargas, a su vez hija
de Don Rafael Vargas y Misia Rosalía. El día que nació Chicho, Misia Rosalía
estaba muy contenta con el advenimiento del nieto, estaba que no cabía de la
emoción. Subió desde la casa a La Perseverancia y le dijo a Augusto que fuera hasta
las casas de sus amistades a comunicarle
la noticia
– Dígale a toda la gente que Josefina tuvo varón y que estaríamos
honrados de que lo vinieran a conocer- Le dijo la señora.
Augusto salió rápido a cumplir la
orden e interpretándola al pie de la letra no hubo casa que no visitara:
recorrió durante la mañana toda la calle Miranda desde el Peaje hasta El
Bachaco, la Bolívar
hasta el sitio de los anones, Barrialito y unas cuantas casas esparcidas por
los cerros de Chupadero y Barrancón; y como estaba cerca se llegó hasta la Tejería , bajó por la Calle del Ganado y subió por
la de la Chancleta
para luego tomar en su recorrido, cuando ya era mediodía, las calles del
Mercado, El Carmen, las Dos Quebradas y se llegó hasta los únicos dos ranchos
que habían en Pueblo Nuevo. De regreso se metió por un camino y llegó al cerro
de Curucutí, bajó por El Carretero para terminar en la casa de los Manzo frente
al la plaza Bolívar justo cuando el reloj de la iglesia estaba dando las cinco
y media de la tarde.
Cuando llegó a
casa de sus patrones ya habían cerrado el negocio. Se presentó ante Misia
Rosalía, con sus pequeños pies hinchados después de semejante maratón
– ¡Pero,
Augusto! – Dijo la doña - ¿Dónde te habías metido?
-
Bueno,
misia – Respondió Augusto - Haciendo el mandao. Le avisé a todo el mundo, ná
más me faltaron dos ranchitos que hay en la Cueva del sapo porque no salió nadie.
LA PERSEVERANCIA
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