lunes, 31 de marzo de 2014

OTILIO GALINDEZ



Otilio Galíndez es un compositor cuya sencilla poesía ha trascendido los límites de la música venezolana.

Nació en Yaritagua el 13 de diciembre de 1935. Desde muy temprano mostró inclinaciones artísticas y facultades especiales para la música, apoyado por la sensibilidad y el entusiasmo de su madre por el canto y la poesía. En 1957 ingresa al Orfeón de la Universidad Central de Venezuela bajo la dirección de destacados profesores como Antonio Estévez, Inocente Carreño y Modesta Bor, quienes lo impulsan a componer para la agrupación.

En sus obras predominan los temas alusivos a la navidad repartidos entre aguinaldos y parrandas. Pero,  además de la música decembrina, Otilio Galíndez se ha paseado de manera magistral por otras expresiones musicales venezolanas como la tonada, el vals, la serenata, la canción y el joropo. No existe agrupación coral o conjunto de parranda en Venezuela que no tenga en su repertorio una canción de este estupendo autor venezolano interpretado también por figuras del calibre de Cecilia Todd, Lilia Vera, Soledad Bravo, Pablo Milanés e Ilan Chester .






sábado, 22 de marzo de 2014



LUIS BELTRAN PRIETO FIGUEROA



            El recordado maestro Luis Beltrán Prieto, nació en La Asunción, estado Nueva Esparta el 14 de marzo de 1902 y murió en Caracas el 23 de abril de 1993. Desde pequeño su tía Juanita les hacía lectura diaria a todos los niños de la familia. De allí nació su afición por los libros. Leía hasta montado sobre un burro por los caminos margariteños comprendo mercancías para el negocio que atendía cuando era adolescente. Las personas se asombraban de que el animal anduviera por su cuneta mientras el joven se entregaba a los libros.

         A pesar de su agitada vida política de oposición a dictaduras, cárceles, destierros y funciones de gobierno; nunca dejó de leer y escribir; y, por sobre todo, de ayudar en la formación de varias generaciones de venezolanos.

       Publicó más de sesenta libros de educación, política, derecho y poesía. Para que Margarita tuviera una biblioteca pública donó la casa de sus abuelos en La Asunción y todos sus libros.

            Fue maestro de maestros, no hubo aspecto de la educación que no conociera a fondo.  Sus conocimientos, entrega al servicio de las mayorías, rectitud de conducta y amor por la libertad hicieron de Luís Beltrán Prieto un hombre a quien sentían como ejemplo y guía muchos venezolanos.

       Su fealdad física hacía que sus amigos le hicieran bromas como esta: Durante la Constituyente de 1947 el poeta Andrés Eloy Blanco lo observa que está dormido en su puesto de diputado, se le acerca, lo despierta y le dice: “Caramba Luis Beltrán yo soy feo. Pero tu abusas”

            Y debido a sus grandes orejas Aquiles Nazoa le dedicó este poema:

“Por tus palabras y tus ideas
bendito seas, oh Luis Beltrán
que acabarías con nuestras quejas

si tus orejas fueran de pan”




sábado, 8 de marzo de 2014

EL PALACIO DE LOS BARBARITO


            El estado Apure es rico en bellezas naturales; sus paisajes, su música, su flora y fauna gozan de bien ganada fama. Pero en plena entrada de San Fernando hay un edificio que causa sorpresa. Hablamos del palacio de los Barbarito.

            Los Barbarito eran unos hermanos que construyeron una edificación de estilo europeo a orillas del río Apure. Los celebres hermanos se hicieron ricos gracias a los negocios que hacían con las pieles de caimán y las plumas de garza. Por aquellos tiempos, la aristocracia europea lucía con orgullo sus plumas y los calzados elaborados con los cueros de los pobres caimanes del llano venezolano.

Pero por diversos motivos ocurridos en la vieja Europa (crisis económica y dos grandes guerras, entre otros), el negocio de los Barbarito se fue a pique hasta que en 1941 definitivamente fue cerrada la casa de comercio más emblemática de una época en San Fernando de Apure.

Hoy día, las garzas vuelan libres por Apure, los caimanes se están recuperando y el palacio de los Barbarito queda para la historia como un extraño monumento a orillas del caudaloso río Apure.


PALACIO DE LOS BARBARITO







FELIZ DÍA DE LA MUJER

lunes, 9 de septiembre de 2013

Una vaca sobre el tejado


            Pocas cosas perturbaban la paz de pueblo, siempre estaba como aletargado, como durmiendo  una eterna siesta. Sólo las Fiestas Patronales, la Semana Santa, la navidad o las veladas benéficas de El Refugio sacaban a San Casimiro de su eterna monotonía.
            Don Antonio Quintana vivía en la hoy calle Monseñor Arias Blanco y en el corral de su casa tenía varias vacas las cuales eran encerradas allí todas las tardes luego de sacarlas a pastar por los cercanos cerros de Chupadero y Barrancón.
            Eran como las tres de la tarde cuando venía Don Antonio Quintana con su arreo de vacas por el sitio de Los Anones(Hoy Plaza San Antonio), cruzaron la quebradita pasaron por el Restaurant de Vicentico Pérez y tomaron rumbo hasta la hoy calle Vesubio que no era más que un angosto camino para luego continuar hacia el corral como todas las tardes entrando por la parte de atrás, específicamente por el sitio donde antes estuvo La Caraqueña y hoy está la Perfumería. Llegó al corral,  cerró el falso y, descendiendo por una pequeña pendiente, entró a su casa a ocuparse de otros asuntos.
            Todo parecía normal y rutinario, nada fuera de lo habitual. Hasta que a una de las vacas se le ocurrió que ya era hora de perturbar la sagrada paz del pueblo y decidió saltarse una de las empalizadas que hacía de lindero con la casa de los Luque una casona grande y ancha situada frente a la de los Marrero. Pero como no tenía nada de particular que una vaca se saltara una empalizada, el arriesgado animal eligió pasar a la historia con un solo salto. Aprovechando que el tejado de la casa estaba prácticamente al nivel de la pendiente donde se encontraba parada, la res se montó en el techo y éste comenzó a crujir bajo su imponente cuerpo. Muy engreída, la ternera comenzó a pasearse por el tejado consciente de que ahora si había logrado alterar la tranquilidad del vecindario. Pueblo que salió de su modorra ante los gritos de pánico de Don Roseliano Luque que dormía la siesta en una hamaca cuando comenzó a sentir que el techo rugía sobre su cabeza _ ¡ Terremoto! _ Gritaba a Carmelina, su mujer_ ¡ Terremoto, Carmelina!.
            Despavorido corrió hacia la calle, quizá recordando las historias del terremoto de Cúa que el 12 de abril de 1878 causó el desplazamiento en masa de los habitantes de aquel pueblo vecino hacia el nuestro, hasta que se dio cuenta de que los movimientos no provenían de un temblor de tierra  sino del crujiente tejado.
            La causante del terremoto de Don Roseliano  sólo bajó del tejado luego de haber logrado que bastante gente se aglomerara en la esquina del Almendrón a presenciar su espectáculo y  justo después que un apenado Don Antonio Quintana se aprestaba a cancelar el montón de tejas rotas. 

 




lunes, 11 de marzo de 2013


Manuel, el del agua.


“Por allí me veo soñador
viendo pasar mis recuerdos
y los recuerdos de otros
que se quedaron en mi”

José Domingo Fuentes
   
            El  25 de julio de 2002 falleció Manuel  Antonio Acosta.  Qué sancasimireño     de     nuestra generación y las anteriores no conoció a Manuel Acosta o “Manuel el del agua”  como lo conocimos. Se marchó con su equipaje de anécdotas sobre el primer acueducto. Aquel acueducto de Toronquey que fue idea de Don Alfredo Manzo por allá en 1927 y del cual nuestro personaje era plomero y recaudador de la pequeña suma que se cobraba a los beneficiarios del servicio.
            La toma fue construida en la quebrada de Toronquey cuyas aguas cristalinas nacen en la montaña de Samaría y se vienen serpenteando cerro abajo hasta su encuentro con el río Zuata. Desde allí venía el agua hasta el tanque construido para su almacenamiento en el pequeño cerro donde antes estuvo la iglesia vieja y hoy es el final de la calle El Parque muy cerca de la plaza Bolívar. Luego partía la red de tuberías hasta las casas de unos agradecidos sancasimireños por aquella empresa progresista para el pueblo.
            Para el año 1943 el ejecutivo de estado Aragua adquiere la posesión Toronquey y dona los terrenos al municipio pasando el acueducto a manos de la municipalidad. Ocho años más tarde construyen una toma a más altura y en la década de 1960 anexan una aducción de la quebrada de Guambra. Y todo esto con Manuel Acosta como testigo.
    
            Se nos fue Manuel con su eterna jovialidad, sus recuerdos de cuando era cantante de la agrupación bailable Padre Claret conformado entre otros por Augusto Ascanio, Perucho Vargas y Rafael Jesús Pérez. Con aquel grupo se cansaron de dar serenatas y animar bailes por Camatagua, Cúa, Ocumare y todos estos pueblos vecinos, además eran la atracción principal en recordados clubes como El Tropiezo y Los Mangos donde cobraban la cantidad de sesenta bolívares por baile.
            Diariamente pasaba frente a mí, de Los Pocitos a La Bandera; erguido con sus años acuestas y   me saludaba con el cariño de quien me vio crecer y con el mismo afecto con que   trataba   a   todos   los sancasimireños. Donde esté Manuel el del agua  seguro que se encuentra con Pancho Hurtado, el Cartero y José Castillo el de CADAFE formando un trío de ejemplares servidores públicos de los que hacen falta en el San Casimiro de hoy.














miércoles, 28 de noviembre de 2012


 FELIPE PIRELA


                El bolerista de América, nació en el popular barrio del Empedrao, Maracaibo, estado Zulia. Su dramática vida parece arrancada de uno de sus populares boleros.

            A los ocho años gana un concurso radial y comienza así su fulgurante carrera. Más tarde hace algunas apariciones en radio y televisión del Zulia y luego se traslada a Caracas en busca de mejores oportunidades. Se presenta en Radio Caracas Televisión con apenas 17 años y es contratado por la orquesta Los Peniques de donde pasa a formar filas de la Billo’s Caracas Boys, donde permanece tres años de grandes éxitos que lo llevan a probar suerte como solista obteniendo tanta celebridad que en menos de un año se convirtió en el mayor vendedor de discos de Venezuela.

            En el año 1964 se casa con una niña de 13 años con quien tiene una difícil y compleja unión. A medida que aumentan sus éxitos profesionales su vida personal se va convirtiendo en un caos, incluido un escandaloso divorcio que lo lleva a abandonar el país radicándose en Puerto Rico.

En Puerto Rico sigue su agitada vida de presentaciones, derroches y deudas y es precisamente por una deuda que es asesinado un 2 de julio de 1972. Con apenas 31 años Felipe Pirela, por sus dotes artísticas y por su trágica vida, pasó a la historia como el gran bolerista de América. Podemos mencionar entre sus éxitos: Sombras, Únicamente tú, El malquerido y la inmortal Puerto Cabello.