sábado, 17 de mayo de 2014

ELEAZAR CASADO



Eleazar Casado fue el más sobresaliente de una generación de sancasmireños de profunda formación intelectual. Nació el 11 de mayo de 1898, hijo de Miguel Zamora Bolívar y de Mercedes Casado. Su padre fue educador, periodista, coronel en varias acciones guerreras y un excelente músico.

            El niño Eleazar estudió sus primeras letras bajo la tutela de su padre y de los maestros Santos Granados y Juan Pablo Echezuría. Su formación fue autodidacta. Se inició muy joven en el mundo de las letras, con solo 21 años fundó junto a su hermano Luís Roberto el periódico Lira y más tarde colaboró con La voz parroquial.

            Ya en 1933 funda junto a su hermano y el poeta Augusto Padrón el recordado periódico La voz de Aragua que estuvo en circulación hasta 1937.
           
            Simultáneamente con la práctica de la literatura se dedica a la enseñanza, a la música y a la política. Como educador se cuenta entre los fundadores de la escuela Francisco Iznardy y como músico fue clarinetista de la banda Padre Castillo.

            Dentro de la política fue un ferviente partidario de los gobiernos de Eleazar López Contreras y de Medina Angarita, concejal y diputado a la Asamblea Legislativa.

            De su pluma surgieron: el poemario “Homenaje a las madres”, “Rasgos históricos y geográficos de San Casimiro”, “Épicas” y “Alas y vuelos”, entre otros.

            El 26 de mayo de 1967 fue homenajeado al darle su nombre a un Centro Social y Cultural que luego de 21 años en 1988 se convirtió en nuestra Casa de la Cultura.

            Sus últimos años los pasó refugiado en su casa natal agobiado por serios quebrantos de salud hasta su fallecimiento el primero de diciembre de 1977.

Don Eleazar dirigiéndose a la concurrencia


domingo, 11 de mayo de 2014

A locha ida y vuelta hasta los corrales






            En las fiestas patronales todo era jolgorio y alegría, la  melancolía del pueblo daba paso a un inusitado bullicio. Faltando pocos días para el 4 de marzo ya las calles estaban adornadas por multicolores guirnaldas de papel de seda traído especialmente para la ocasión por Don Rafael Vargas en La Perseverancia que también se encargaba de traer los cortes de tela con que las mujeres del pueblo, dependiendo de su condición social, iban a confeccionar su traje para estrenar en la ocasión. Las casas eran pintadas por sus dueños y las calles eran desprovistas de maleza, cortadas las barandas para la improvisada manga de coleo y los novillos para tal fin eran recogidos y puestos a pastar en un potrero cercano.  Con varias semanas de anticipación ya habían sido repartidos los programas de las fiestas populares que incluían los bailes, desfiles, toros coleados y otros festines; y por supuesto se había hecho entrega de la programación religiosa con sus repiques de campanas, la misa tempranera y luego la de las diez con sermón y obispo, los bautizos y la procesión en la noche.
La víspera del gran día se veía las filas de personas bajando por el cerro de la Cumaca provenientes del Juajual y por Toronquey venían los de El Negro, El Paraparo y San Rafael. También llegaba la gente de Güiripa, Monte Oscuro, Carutico, Guambra y de más lejos como Cogollal, El Limón y Valle Morín; sin dejar de mencionar a los sancasimireños que partieron a otros lares y regresaban al reencuentro con su tierra. La gente llenaba las pulperías y los botiquines, pero sobre todo el más concurrido era el famoso corredor del Bachaco porque vendía cerveza bien helada enfriada desde el día anterior en panelas de hielo cubiertas con sacos y conchas de café para que no se derritiera. Otras personas se dedicaban a dar vueltas a la plaza observando los bazares de los llamados fiesteros, gente que iba de pueblo en pueblo y de fiesta en fiesta vendiendo sus baratijas. Otros pasaban el día retando al azar en las ruletas, los dados, la lotería de los animalitos o en las peleas de gallos.
Pero aquel año la mayor atracción vino al pueblo en cuatro ruedas y no era carreta. Estaba saliendo la gente de la misa regándose, como siempre, por los alrededores de la plaza cuando apareció por El Peaje procedente de San Sebastián causando la admiración entre toda la multitud que poblaba las calles. Se estacionó frente al corredor del Bachaco y en pocos segundos estaba rodeado de curiosos. Era un aparato impecable con su carrocería de dos tonos, abajo negro y arriba blanco, tan perfecto que el eterno polvo de las carreteras en marzo parecía no haber hecho mella en él y los cauchos parecían recién estrenados.
_ ¡ Que vaina es esa! _ Exclamó un bebedor estrujándose los ojos.
_ Un autobús_ Respondió Carlos D´ Milita, que había visto uno en Caracas.
Del autobús surgió el conductor, se llamaba León Martínez y era hermano del cura de San Sebastián. Caminó hasta El Bachaco y se tomo una cerveza helada sorbo a sorbo mientras observaba con regocijo todo el aspaviento causado por su autobús, pagó en el mostrador y, ascendiendo de nuevo en el vehículo, salió rumbo a la plaza Bolívar cortejado por un montón de muchachitos a toda carrera. Esta vez se estacionó frente a la casa de los Casado y no hubo, ruleta, venta de fritangas o de dulcería que no quedara íngrima y sola porque todos se fueron a observar la recién llegada atracción _ ¡Que sacrilegio, dejaron solo al obispo! _ dijo una señora de velo y mantilla al observar que todos los que rodeaban al prelado lo abandonaron en las escalinatas del templo para correr tras la novedad.
            Al ver tanta admiración el aventurero conductor pensó que existía la posibilidad de hacer un buen negocio. Se abrió paso entre la gente y propuso al borracho Rupertico que, a cambio de unos cuantos litros de aguardiente, le acompañara en su nueva empresa; regresó al vehículo y el popular hombre comenzó a gritar entre la gente:

_ ¡A locha ida y vuelta hasta los corrales!...No se pierda la última maravilla hecha por los americanos!...¡A locha ida y vuelta hasta los corrales!.

            Cuenta mi mamá que el autobús arrancaba por toda la pendiente de la calle Bolívar y llegaba levantando polvo hasta el sitio de Los Anones, hoy Barrio San Antonio, donde cruzaban una pequeña quebrada de aguas cristalinas y se dirigían rumbo a Barrancón para dar la vuelta frente a los corrales donde descansaba el ganado que traían del llano, para retornar por la misma vía a la plaza donde otro grupo de personas esperaban impacientes para subir al desconocido aparato. Fueron muchos los sancasimireños que dejaron los últimos reales dando vueltas y más vueltas en el autobús _ Con ese bicho me hiciste perder más real que en la ruleta_ Le dijo un hombre del campo a su joven mujer y una señora daba gracias a Dios porque su marido gastó el dinero en el “Bicho ese” y se olvidó de la botellita y los gallos.
            Así como llegó se fue, esta vez por la carretera rumbo a Cúa,  dejando tan sólo una nube de polvo y un gran manojo de anécdotas y recuerdos de aquellas fiestas que serían recordadas como las del año en que vino el autobús.









viernes, 9 de mayo de 2014

JOSÉ LEONARDO CHIRINO


El 10 de mayo de 1795 estalló en el trapiche de la Hacienda Macanillas una rebelión de negros, zambos e indígenas de la costa y la sierra de Coro. El alzamiento fue en un baile organizado como pretexto y el cabecilla reconocido de aquella intentona fue un zambo libre llamado José Leonardo Chirino.

En la hacienda El Socorro Chirino proclamó la ley de los franceses, la libertad absoluta de todos los esclavos y la eliminación de todos los impuestos. Seguidamente procedieron a ejecutar a cuanto hacendado de la zona se les atravesara y avanzaron hacia la ciudad de Coro  sembrando el terror entre los blancos. Cuando intentaron tomar esta ciudad fueron derrotados por el teniente de justicia Mariano Ramírez.

Gran número de los alzados fueron pasados por las armas en el mismo sitio de la refriega y el zambo Chirino logró escapar hasta la sierra donde se ocultó hasta que fue capturado tres meses después y encarcelado en la población de Baragua. Luego es trasladado a Caracas, condenado a muerte y ajusticiado un 10 de diciembre de 1796.

La rebelión encabezada por José Leonardo Chirino es una de las gestas precursoras de la independencia de Venezuela.







viernes, 25 de abril de 2014


RICARDO AGUIRRE





No existe venezolano que no haya escuchado la Grey zuliana. Su autor Ricardo Aguirre nació en la parroquia Santa Lucia en pleno corazón del popular barrio de El Empedrao en la ciudad de Maracaibo. Es mejor conocido como El Monumental, por considerársele uno de los compositores de gaita más grandes en todos los tiempos en el estado Zulia. En vida fue también un gran cantante popular, cuatrista y docente.

Ricardo Aguirre impulsó la gaita de denuncia social utilizándola como medio para trasmitir las angustias y los problemas del pueblo zuliano. Gracias a él, el ritmo por excelencia de los zulianos se extendió por todo el país. Formó parte del conjunto Cardenales del Éxito y tiene en su haber múltiples composiciones entre las que destacan: Soberbia gaitera, Flor de La Habana, La Pica-pica, Maracaibo marginada y la inmortal y ya mencionada Grey Zuliana.

Ricardo Aguirre muere en un accidente de transito el 8 de noviembre de 1969. Como una manera de rendir homenaje a su memoria el aniversario de su muerte se celebra en todo el estado Zulia el día del gaitero. Son muchas las composiciones que se han dedicado a la memoria del gran artista, pero ninguna como esta, compuesta por su hermano Renato Aguirre e interpretada por el Quinto Criollo





sábado, 19 de abril de 2014

Personajes de ayer y hoy

A la memoria de Álvarez, el de la Prefectura


“Yo no me caso con tuerta
porque cuando está dormida
 parece que está despierta”

Ambrosio “Pata e´Gallo”


            San Casimiro, como todos nuestros pueblos, tiene en su quehacer cotidiano seres que forman parte de su esencia y de su razón de ser; personajes que le dan sabor y olor, que muestran la naturaleza del pueblo en sí y el color de su gente. Nuestra tierra ha sido rica en esos personajes: Jesús Román (Platillo), Camarón,  El Capitán Chivita, Luis el Compa,  la Loca Isabel,  María Teresa y La Momia; el Policía de Ortiz. Los Mochileros. Manuel el del Santísi­mo. Martín “Pañero”, el Loco José, Francisco “Curruchá”, Ambrosio “Pata e’ Gallo”, Julián “Arandú”, Alí “Canelay”  y un montón de nombres y apodos que ya no están y fueron origen de múltiples anécdotas.
            Pero esa fuente inagotable no deja de manar y en la actualidad disfrutamos de las ocurrencias de Monín vendiendo La Noticia o un Kino y de Jean Carlos con su grito mañanero: "! A despertarse que llegó la noticia ¡". Cre­cimos viendo a Álvarez el de la Prefectura con característica forma de hablar. Está Piñerúa vendiendo sus frutas con lentes oscuros y recordando el orden cerrado aprendido cuando era sargento del Batallón Caracas y renegando mil veces de su condición de ex adeco aunque el apodo lo delate. Tenemos a Roso Ibarra con su conversa­ción enredada y su eterna sonrisa Pepsoden y Manolo el de la barba canosa e inmensa nariz que vende los Kinos y los Triple gordos.

            Contamos con Pacífico el de los manda­dos e Ismael el que no está loco, pero de repente corre por el medio de la calle sin motivo aparente; Alejandro que no termina de completar el pasaje para el Rodeo o lo suficiente para comprarse un Plagatox, quien además tiene una ruta determinada que lo hace pasar diariamente por el mismo lugar con una puntualidad de relojero suizo, recorrido que incluye una vuelta de 360 grados en lugares específicos. Como dejar de mencionar a Cheo con su fecunda colección de llaveros y un voraz apetito que lo hace engullir un  pan campesino y una Pepsi de dos litros como si se tratara de un insignificante abrebocas, el popular “Amiguito” que recorre el pueblo vendiendo chucherías en un coche de bebé y cazando incautos con sus juegos de azar fraudulentos y contadores de chistes como Miguelito Varela. Posee­mos a Santiaguito con su cortejo de perros callejeros que esperan fielmente en la puerta de una casa a que termine de ensalmar una culebrilla a una señora o un mal de ojo a un carricito y orates como Jesús, Ramón Arcia mejor conocido como la Pava del Loro y Marcelino Betancourt el mayordomo de Sergio Boada.  Por supuesto no podemos dejar de nombrar a una interminable lista de borrachitos como “Tuso”, Gilberto el “Picure”, el Fú, Fucho y Juan Vázquez, entre otros. Y si de mecánicos se trata no podemos dejar pasar al tuerto José, siempe dispuesto a reparar cualquier falla que se le presente a su automóvil y no tienen padrote entre los enamorados Raúl Eduardo “Bachaquero”, el mensajero de la alcaldía y el otro conquistador Goyo el raspadero del Banco.
Todos estos personajes, los de ayer y los de hoy, forman parte de nuestra historia como pueblo tanto como Eleazar Casado o el general Ramón Guerra. Son construc­tores de la cotidianidad, de alegrías y sufrimientos de este terruño donde, a decir de Lucas Castillo Lara. "Cada hombre es un mundo abierto a la aventura de la amistad".

 Julián Arandú (foto José Domingo Hernández)

 El Compa

 Manolo (foto Julio Pacheco)

 Manuel el del Santisimo (foto J.D. Hernández)

 Martín "Pañero" (foto J.D. Hernández)

 Santiaguito

Roso Ibarra (foto Paco Fustero)

Jesús Román "Platillo"

Álvarez  "el de la prefectura"

Juan Funes (foto Paco Fustero)




miércoles, 9 de abril de 2014


PUERTO RICO, LA ISLA DEL ENCANTO

Puerto Rico es la isla de menor extensión y más oriental de las Grandes Antillas. Antes de la llegada de los españoles, Borinquen, nombre indígena de la isla, estaba poblada por los indios tainos. Cristóbal Colón la descubrió en su segundo viaje, el 19 de noviembre de 1493, y la bautizó con el nombre de San Juan Bautista. La isla empezó a conocerse con el nombre de Puerto Rico a partir de 1521, después de la fundación de la ciudad de Puerto Rico (hoy la ciudad de San Juan) que dio el nombre a la isla.
En Puerto Rico no hay grandes mamíferos. Abundan las iguanas, las serpientes, los pequeños lagartos y también los murciélagos. La isla cuenta con un animal que no se ha encontrado en ningún otro lugar del mundo: el coquí, una pequeña rana que emite por las noches un sonido claro y alto desde las ramas de los árboles. Se conservan muchas huellas de la herencia española en diversos enclaves de San Juan, sobre todo en la zona insular de la ciudad, denominada Viejo San Juan; destacan las fortalezas de El Morro y San Cristóbal —que forman parte del Recinto Histórico Nacional de San Juan—, La Fortaleza —cuya parte más antigua se terminó de construir en 1540—, además del palacio del gobernador, la catedral de San Juan Bautista y el antiguo convento de los dominicos.
Puerto Rico ha dado al mundo personajes de talla universal como el escritor Evaristo Rivera, cantantes como Ismael Rivera y Héctor Lavoe; peloteros como Roberto Clemente y hermosas melodías como esta en la voz del también puertorriqueño Daniel Santos….








jueves, 3 de abril de 2014

AQUILES NAZOA, EL POETA DE LAS COSAS MÁS SENCILLAS


Aquiles Nazoa es uno de los poetas más populares de Venezuela. Nació en el tradicional barrio caraqueño de El Guarataro el 17 de mayo de 1920. Debido a la extrema necesidad de su familia se ve obligado a abandonar sus estudios de primaria y desempeñar diversos trabajos para colaborar con la economía familiar.
Desde muy temprano comienza a cultivarse en la poesía. Trabaja como tipógrafo y aprende por su cuenta el inglés y el francés idiomas que llegó a dominar perfectamente.
Trabajó como periodista en El Universal, Radio Tropical y Últimas Noticias. Posteriormente colabora con El Nacional, El morrocoy azul, Fantoches y un montón de periódicos humorísticos. Su programa televisivo “Las cosas más sencillas”, transmitido por la Televisora Nacional, fue de gran audiencia durante muchos años
Fue autor de infinidad de libros, entre ellos: El transeúnte sonreído, El ruiseñor de Catuche, Caballo de manteca, Caracas física y espiritual, Humor y amor y La vida privada de las muñecas de trapo.
Por sus posturas políticas, el poeta de las cosas más sencillas, fue victima de persecución y exilio tanto en dictaduras como en democracia.
Aquiles Nazoa murió en un accidente de transito el 25 de abril de 1976 en la plenitud de su capacidad creadora.



El talento de Nazoa se unió con el  de Simón Díaz y lograron la joya de canción titulada El loco Juan Carabina. En este vídeo interpretada por el uruguayo Jorge Drexler. (extraido de youtube.com)